27/9/13

"I, me, you, I'm your", Jim Noir (Del disco: "Tower of Love" - 2006).


Estoy confundido. Hay palabras que quiero usar, pero ya han sido dichas antes.

I Me You by Jim Noir on Grooveshark



Había escrito casi media crónica (muchas palabras, no sé cuántas palabras; sé que los escritores de verdad trafican en cantidad de palabras, pero nunca aprendí a decodificar del todo las tasas de cambio de la literatura) para esta entrada, y me había quedad un artículo sobrecargado de filosofía de fonda, sinceramente abominable, desde cualquier punto de vista, en el cual hablaba acerca de la vida, acerca de la solemnidad y la trascendencia, y hasta acerca del jamón en un metafórico sandwich hecho de tiempo (sí, les juro, ni pregunten).
Hablaba (¡por el amor de Roy Fokker y de todos los santos del cielo Macross!), de "los tiempos que corren". 

¡Los tiempos que corren! 
En el Infierno debería haber un círculo reservado con exclusividad para los que hablan de "los tiempos que corren", y no admito la menor discusión al respecto.
Pero no, no; claro que no, de ningún modo; para bien de todos y para mal de ninguno, como más o menos dice Fierro, he decidido evitarles lo evitable, queridos lectores y lectoras, y a mí, evitarme el desagrado de tener que leer, en un futuro momento de distopía, a causa de eso mismo, algo que me avergüence haber escrito (cosa que ya me sucede con antipática frecuencia, para serles honesto).
No sé, todos tenemos esos días, supongo. 
Pero, ahora que intento escribir una crónica decente para esta canción, me doy cuenta de que, además de haberme encontrado embarrado hasta el cuello en un pantano pletórico (+10 bonus por uso de palabra difícil que a nadie le importa) de desinspiración (+100 bonus por inventar palabra que, seamos buenos, debiera existir y, sin embargo, no existe), la verdad es que no tengo mucho para decir acerca de la música de Jim Noir, que no es, de ningún modo, música para ser dicha, sino para ser escuchada y bailada y absorbida a través de los poros, como una toxina benévola. 
Es música cuyo destino óptimo sea acaso el destino de suceder con la naturalidad con la que a veces nos puede abarcar un súbito optimismo, alguna mañana; un optimismo desubicado, seguramente, pero indeleble, vaya uno a saber por qué y sin que realmente importe por qué, como prolijas líneas de Letraset (ah, querido y aborrecido Industrial, colegio de varones: gracias por tanto conocimiento inútil para mi vida) en la plaqueta eléctrica del cerebro.
I, me, you, I'm your es (cosa que parece simple y es tremendamente compleja) una canción pop pegadiza y memorable, como un suculento trozo de carne (o un rico choclo dentado de granos amarillos, para aquellos de ustedes que sufran -¡es broma!- de vegetarianismo) salido del guiso de armonías de los Beach Boys y sazonado con el corazoncito electrónico de Kraftwerk, que tan generosamente ha nutrido de inventiva psicodélica a numerosos artistas, particularmente británicos, durante los 90's y 00's; desde Blur hasta High Llamas, pasando por The Bees, The Beta Band y alcanzando su pico, tal vez, en los Super Furry Animals, de quienes seguramente les hablaré en un próximo artículo.
Dénle play a Jim y déjense llevar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Opinar es gratis: